Cómo aliviar el dolor de ciática de forma rápida y natural

remedios para curar la ciática

El dolor de ciática comienza en la espalda y se extiende hasta el pie lo que acaba por paralizarnos debido al intenso dolor que lo acompaña como consecuencia de la inflamación o comprensión del nervio ciático.

En artículos anteriores conocimos varios remedios para calmar el dolor de lumbago o lumbalgia que también nos vendrá muy bien conocer en esta ocasión ya que la ciática suele venir acompañada también de ésto.

Una vez hayas pasado la crisis de ciática y/o lumbago te recomiendo echar un vistazo a estos ejercicios para fortalecer la espalda y prevenir el dolor que conocimos en una ocasión anterior; son muy sencillos y los podemos hacer en casa sin ningún tipo de maquinaria.

Remedios caseros para aliviar la ciática

Envoltura de col

La col, también conocida como repollo, es un alimento con grandes propiedades antiinflamatorias, por lo que resulta ideal para combatir los dolores articulares y de ciática.

Lo único que has de hacer es introducir un puñado de hojas de col en agua hirviendo y dejarlas ahí durante un minuto. Sácalas, escúrrelas y colócalas sobre la zona dolorida. Cubre a continuación con film transparente (el que usas en cocina para tapar alimentos) y deja actuar durante media hora.

Emplasto de arcilla roja

La arcilla es otro de los mejores antiinflamatorios que existen, muy empleada en medicina natural para desinflamar articulaciones, músculos y combatir dolores tanto de lumbago como de ciática.

Mezcla arcilla roja en polvo con agua hasta conseguir una textura pastosa (usa elementos de madera para moverla). Aplica la arcilla sobre la zona dolorida y déjala actuar hasta que se seque. Retira después con agua fría y caliente (la diferencia de temperaturas puede ayudarnos también a calmar el dolor).

Jugo antiinflamatorio casero

Para elaborar este zumo o jugo casero vamos a emplear ingredientes con grandes propiedades analgésicas y antiinflamatorias, como son el jengibre, la piña, el limón o la remolacha.

- Pela una remolacha pequeña y una rodaja de piña. Licúalas para extraer su jugo.

- Añade a la mezcla el zumo de medio limón exprimido, un vaso de té verde ya frío, un puñado de espinacas, una cucharada de jengibre en polvo y dos de miel. Bátelo todo durante unos segundos hasta que los ingrdientes queden bien integrados.

Si sufres dolores articulares provocados por enfermedades como la artritis o la artrosis no dudes en tomar un vaso de éstos cada día; te ayudará a combatirlos y evitar que aparezcan con tanta frecuencia.

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