El dolor de muelas es en la gran mayoría de los casos consecuencia de la caries dental. Los restos de comida se van acumulando en nuestros dientes, descomponiéndose y apareciendo las bacterias. El ácido que se forma va eliminando el calcio que forma nuestro esmalte, dejando el diente sin protección, lo que provoca que los agentes patógenos vayan infiltrándose en su interior sin darnos cuenta, hasta que llega a la zona nerviosa, que es lo que nos alerta de tal hecho (a través del dolor).

Cuando el dolor es persistente, es muy importante acudir a un especialista dental, ya que si no lo tratamos a tiempo puede derivar en algo más grave, como la necesidad de sacar el diente.

En otros casos más leves, el dolor puede venir a consecuencia de encías sensibles o algún pequeño golpe que nos hayamos dado (masticando algo duro por ejemplo). En estos casos, el dolor no sería tan fuerte y debería desaparecer en unos días.

En el artículo de hoy vamos a conocer un par de remedios caseros para calmar el dolor de muelas de una manera bastante sencilla y eficaz. Aprovecho antes para volver a recordar la necesidad de acudir a un dentista si el dolor es muy fuerte y persistente, ya que estos remedios tan sólo servirán de "parche", reduciendo el dolor, pero no las grandes infecciones.

Cómo aliviar el dolor de muelas

- Amargo sueco: Para aliviar los dolores con amargo sueco tenemos dos alternativas: infusión o aplicación directa. En casos de dolores leves con la infusión puede bastar, pero cuando el dolor es algo más fuerte, lo mejor es su aplicación directa.

Infusión: Mezclamos una cucharada de amargo sueco con un poco de agua caliente y lo mantenemos en la boca unos minutos antes de tragarlo. 
Aplicación directa: Empapamos un trozo de algodón en amargo sueco y nos lo aplicamos directamente en la muela.  

- Manzanilla: Una alternativa a la infusión de amargo sueco es la manzanilla. Nos hacemos enjuagues bucales con la infusión fría varias veces al día.


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