Champú casero con ajo para detener la caída del cabello


La caída del cabello es un acto natural por el cual se reemplaza el pelo antiguo por el nuevo, sin embargo, si perdemos cantidades muy grandes durante el cepillado, la ducha o simplemente nos tocamos la cabeza, puede que tengamos un problema de caída. Atajarlo cuanto antes nos ayudará a combatirlo con mayor eficacia.

El ajo es un ingrediente muy común en las cocinas y cada vez más en la elaboración de todo tipo de remedios, gracias principalmente a sus grandes propiedades antibacterianas, antibióticas y curativas, ideal para el tratamiento de heridas, prevención de enfermedades y mejora de la salud capilar y de la piel.

Beneficios del ajo para el cabello

Combate las bacterias, el picor y favorece el crecimiento del cabello

Una de las causas por la que podemos estar perdiendo pelo son las infecciones provocadas por bacterias. El ajo contiene diversos componentes que nos ayudan a eliminarlas por completo, acabando así también con el picor derivado de este u otros problemas. Además, estimula la circulación sanguínea, fomentando así el crecimiento del cabello.

Repara los daños del cabello

El abuso del secador, la propia contaminación de la ciudad, así como los tintes y otros productos cosméticos pueden acabar dañando nuestro cabello. El ajo, además de ayudarnos a repararlos y prevenirlos, favorece la eliminación de las sustancias nocivas que se alojan en el cuero cabelludo.

Champú de ajo para el crecimiento del cabello

Hoy día, podemos encontrar en el mercado champús de ajo desodorizados, sin embargo, hoy aprenderemos a realizar uno en nuestra propia casa y sólo con ingredientes naturales. Una alternativa económica y muy eficaz que nos ayudará a combatir la caída del cabello de forma natural.

Ingredientes necesarios

Champú orgánico (glicerina), aceite de oliva, aceite de menta (opcional) y ajo.

Cómo preparar el champú anticaída

Pela de 8 a 12 dientes de ajo, viértelos en un recipiente cortados en varios trozos y tritúralos con ayuda de una cuchara, tenedor o molinillo. Añade una cucharada de aceite de oliva y otra de aceite de menta (para rebajar el olor del ajo). Mezcla bien los ingredientes y añade por último una o dos cucharadas de un champú suave y a ser posible orgánico (glicerina o limón por ejemplo). Vuelve a mezclar bien y cuando te estés duchando aplícalo sobre tu cuero cabelludo como si de un champú normal se tratase, dejándolo actuar durante unos minutos antes de aclarar. Úsalo de 3 a 5 veces por semana.

Para evitar el olor a ajo puedes emplear posteriormente un acondicionador perfumado o aplicar alguna fragancia sobre tu cabello.


Un remedio muy sencillo y efectivo que te ayudará a frenar la caída del cabello, estimular su crecimiento, así como a aportar brillo, fuerza y vitalidad a tu melena. ¿Te animas a probarlo?

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