La gripe es una de las enfermedades infecciosas que aún no se ha logrado erradicar y que año tras año afecta a millones de personas en todo el mundo. Una de las principales dificultades que presenta y que complica su erradicación total es que muta todos los años, y las vacunas contra ella van quedando inservibles.

El contagio se produce a través de la saliva y los mocos, convirtiendo a la tos en el mejor de sus vehículos de transmisión. Esto, unido a que el virus expulsado con la saliva sigue siendo infeccioso durante varias horas, provoca la rápida expansión de esta enfermedad.

El tiempo de incubación suele ser de uno a cuatro días, y sus primeros síntomas son escalofríos, dolor de cabeza y articulaciones o fiebre.

Como todas las enfermedades virales, la gripe no tiene cura, y desaparece sola pasada aproximadamente una semana. No obstante existen remedios caseros que pueden ayudarnos a paliar algunos de sus síntomas y hacernos más llevaderas esas molestias, como los dolores o la tos.


- Remedios naturales contra la gripe -

- Baño caliente: Introducir los pies (por encima de los tobillos) en agua caliente (todo lo caliente que podamos soportar) y mantenerlos en remojo durante 15-20 minutos puede sernos de gran ayuda para acabar con los escalofríos y ciertos dolores articulares.

- Infusión mixta: Hervimos agua junto con amargo sueco, saúco, manzanilla, tila, ulmaria y diente de león, a partes iguales. Colamos y nos lo bebemos a pequeños sorbos.


Consejo final: Una buena forma de evitar la gripe es la prevención. Algo tan sencillo como mantener nuestras defensas altas en estas épocas del año pueden bastar para impedir un contagio.


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