Aliviar el dolor de espalda


El dolor de espalda es uno de los problemas más frecuentes a los que todos nos exponemos cada día. Movimientos bruscos, malas posiciones frente al ordenador, dormir con malas posturas o sobreesfuerzos, son las causas más comunes que fomentan la aparición de esta dolencia.

Ante todo, es muy importante mantener una buena salud postural, como ya vimos en otro artículo. Mantener la espalda apoyada siempre sobre el respaldo, flexionar las rodillas cuando vayamos a coger algo del suelo -nunca doblar la espalda- o dormir de lado, ligeramente encogido -posición fetal- son algunas de las recomendaciones que más nos van a ayudar a olvidarnos de estos dolores.... Pero ¿qué hacer si ya me duele la espalda? No pierdas detalle a los siguientes remedios caseros que te proponemos:

Vinagre y romero

En un litro de agua, vertemos un vaso de vinagre y un par de ramas de romero, y lo hervimos durante seis o siete minutos. Pasado este tiempo, lo dejamos reposar unos minutos -lo justo para no abrasarnos- y posteriormente lo aplicamos directamente sobre la zona afectada, con ayuda de un pañuelo o trozo de algodón.

Alcohol y romero

En un bote de alcohol etílico -el que compramos en farmacias para las heridas- agregamos una o dos ramitas de romero y dejamos macerar durante al menos cuatro o cinco días. Pasado este tiempo, las propiedades de esta planta habrá sido absorbida por el alcohol, por lo que podemos empezar a emplearlo para dar masajes en las zonas afectadas, siempre con mucho cuidado y sin apretar.

Manta térmica

 El calor aplicado directamente sobre la zona, es una de las soluciones más conocidas y eficaces en muchos casos, aunque sólo sea durante un tiempo limitado. En los casos de lumbalgias recientes, es la mejor opción para ayudar a calmar el dolor. Si el dolor de espalda está producido por una caída, le vendrá mejor la siguiente solución:

Aplicar frío

 En una toalla colocamos hielo o una bolsa con gel especial -normalmente es azul, y se puede tanto congelar como calentar en el microondas-. Mantenemos la toalla en la zona afectada durante no más de quince minutos. Si el dolor de espalda viene producido por una caída, es probable que venga acompañada de inflamación, por lo que la aplicación de frío se convierte en la mejor opción.

Almohada en las rodillas

 De esta forma conseguimos apoyar toda la espalda, evitando la tensión que se produce en la zona más baja.


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