Los juanetes son deformaciones de las articulaciones del pie, cuyo efecto es un prominente crecimiento del hueso del dedo gordo en la mayoría de los casos, aunque también se puede dar el caso en el dedo pequeño. 

Su aparición además de a factores hereditarios, se dan principalmente por el uso de zapatos y la manera de andar. Por ejemplo, el uso de zapatos estrechos o de tacones altos potencia este defecto en el pie. Es por eso que lo más recomendable es utilizar zapatos anchos, cómodos, de suela flexible y con poco tacón, así como corregir nuestra forma de andar -para esto siempre podemos acudir a un especialista para que nos asesore-.

Aunque son molestos y podemos solucionarlo con una simple operación, la mayoría de las personas que lo padecen, suelen acarrear con ellos toda su vida, ya que "nos acostumbramos" a padecerlos y sólo nos acordamos de ellos cuando duelen en exceso. Para todas esas personas que ya los padecen y no quieren meterse en un quirófano, ya sea porque no están muy desarrollados o simplemente porque no les gusta esa idea, os voy a proponer unas sencillas soluciones caseras para calmar el dolor:

Opción a - Introduce los pies en agua templada con sal y mantenlos durante al menos 10-15 minutos. Una vez pasado este tiempo, los secamos con la ayuda de una toalla y nos aplicamos calor directamente sobre el juanete sirviéndonos por ejemplo de un cojín térmico -o manta eléctrica-. 

Opción b - Esta opción requiere más tiempo de preparación, no obstante conseguiremos realizar un aceite natural ideal para calmar los dolores. En una olla calentamos aceite de oliva con hojas de lavanda, en una proporción de 750ml de aceite por 150g de lavanda. Hervimos todo durante dos horas y dejamos enfriar pasado ese tiempo. Una vez el aceite esté templado, lo filtramos y aplicamos directamente sobre el juanete haciendo un masaje. Lo que sobre lo podemos guardar en un recipiente para su posterior utilización.

¿Te ha servido esta solución? ¡Esperamos tus respuestas!